El ilustre autor de algunas de las obras más influyentes de la época contemporánea también compartió su reflexión acerca de uno de los temas más tratados en la humanidad.
La búsqueda de la felicidad. Ese propósito que la humanidad siempre ha atisbado en el horizonte y que muchos individuos consideran inalcanzable, al menos en su plenitud. Se trata de un objetivo que ha sido el centro de numerosas conversaciones desde tiempos inmemoriales y del que grandes figuras de espectros diversos de la cultura han reflexionado en reiteradas ocasiones.
La filosofía y la psicología han abordado esta sensación desde diferentes perspectivas, dejando varias pautas para orientarse en la dirección correcta para conseguirlo. Sin embargo, autores de otros campos más artísticos, como la literatura, han aprovechado su difusión para manifestar sus creencias en torno a estaidea tan global.
Uno de ellos es sin duda Franz Kafka. Artífice de obras tan influyentes como La metamorfosis, dejó como legado algunos de sus pensamientos en torno al ser humano y sus deseos y convicciones, siendo la felicidad una de las más destacadas. «Sí, existe la felicidad perfecta: creer en lo indestructible que hay dentro de ti y no aspirar a ello«, manifestaba como resumen de una de sus cuestiones planteadas.
Encontrar la felicidad
Este concepto, registrado en Cuadernos azules en octavo, una agrupación de sus reflexiones menos conocidas, hace referencia a la nula existencia del elemento de plenitud a la que se asocia la felicidad total. Vincula este sentimiento a la propia esencia de nuestro ser, lo que trasciende de nosotros, alejándose detérminos como el ego.
Kafka se aproxima mayormente a la idea de alma desde el punto de vista espiritual,sin creencias religiosas de por medio. Sin embargo, invita únicamente a ser consciente de este factor sin tratar de perseguirlo. Porque es precisamente el deseo de adueñarse de ello lo que genera una contradicción con el propio significado de felicidad.
Se trata de una perspectiva alejada de la propia posesión, abrazando la aceptaciónde que se encuentra presente. Y es que una visión tan alejada del materialismo que impera en la sociedad actual puede ser muy liberadora para entrar en un estado de paz con nosotros mismos y descargar la tensión de perseguir un sueño inalcanzable.
